Proyecto de investigación

«Racionalidad económica, ecología política y globalización: hacia una nueva racionalidad cosmopolita»

(PID2019-109252RB-I00)

 

Actividades y resultados

Equipo

Resumen del proyecto / Abstract (in English)

Antecedentes del equipo de investigación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Equipo

 

Equipo de investigación:

  • Luis Arenas (UNIZAR)
  • Juan Manel Aragüés (UNIZAR)
  • Carmen Marcuello (UNIZAR)
  • Antonio Campillo (UMU)
  • Jorge Riechman (UAM)
  • Ignacio Bretos (UNIZAR)
  • Millán Díaz Foncea (UNIZAR)
  • Anjel Errasti (EHU/UPV)
  • Joaquín Fortanet (UNIZAR)
  • José Luis López de Lizaga (UNIZAR)

Equipo de trabajo:

  • Cristian Laval (Nanterre-París X, Francia) 
  • Pierre Dardot (Nanterre-París X, Francia)
  • Frederic Lordon (Centre Nationale de la Recherche Scientifique (CNRS), Francia)
  • Emilio Santiago Muiño (UNIZAR)
  • Jorge León (UNIZAR)
  • Julien Canavera (UNIZAR)
  • Silvia L. Gil (UIA, México)
  • Carmen Madorrán (UAM)
  • Jaime Vindel Gamonal (UCM)
  • Astrid Agenjo (UPO)
  • Adrián Almazán
  • Uriel Fogué (UEM)
  • Javier Franzé (UCM)
  • Erhan Komurku (UNIZAR)

 

 

 

 

 

 

 

Resumen del proyecto:

 La crisis de 2008 ha puesto de manifiesto la “fragilidad epistemológica” de los modelos económicos heredados de una teoría económica neoclásica. Tales modelos han evidenciado una idealidad que no se corresponde en absoluto con la “materialidad” (de entrada bioecológica) de los hechos estudiados, generando una suerte de “tartamudez metabólica” de la economía global donde, lejos de las promesas del discurso económico oficial, el crecimiento de unos ya solo puede ser a costa de otros. Las tensiones que viven las sociedades occidentales sugieren que la naturaleza de la crisis que ha sufrido el mundo no es cíclica o específicamente local (española, europea) sino sistémica y global y que, por tanto, una eventual salida de ella pasa por pensar también globalmente de acuerdo con una nueva racionalidad cosmopolita y tomar en serio la necesidad de corregir y reorientar el propio capitalismo como método de organización de las lógicas económicas, sociales y culturales que han regido en Euroamérica durante los últimos 150 años. 

                  En ese marco de repensar los fundamentos del orden político-económico vigente de cara a garantizar a medio plazo el bienestar de nuestras sociedades, nuestra hipótesis sostiene que esos diferentes fenómenos sintomáticos del desfondamiento del capitalismo como sistema-mundo solo serán adecuadamente comprensibles (esto es, comprensibles en su interna co-determinación mutua) si se logra mostrar la íntima conexión que la economía mantiene con el plano de la ecología política, un aspecto que permanecía hasta hace muy poco como lo impensado en la mayoría de los intentos por ofrecer claves a este incomprensible presente, así como con el ámbito de los imaginarios colectivos que en el anterior proyecto denominábamos “políticas de la subjetividad”.

                  En el convulso presente en que nos hallamos y ante las amenazas que impone un entorno caracterizado por graves tensiones medioambientales, por el desafío de la robotización e informatización y la inteligencia artificial, por los flujos migratorios, por el calentamiento global o por la desigualdad e injusticia global, todo parece apuntar a que resulta en extremo optimista dar por asumidos logros culturales, políticos y civilizatorios que creíamos consolidados hasta hace poco. Ese “agotamiento sistémico” del que parte nuestro diagnóstico obliga a repensar de manera radical para las próximas décadas los supuestos (económicos, ecológicos, geopolíticos, culturales, pedagógicos) asumidos acríticamente en nuestro actual horizonte civilizatorio, un replanteamiento que no puede circunscribirse a una operación de sustitución de tecnologías, sino que debe ser entendida como una operación de transformación de estructuras socioeconómicas, jurídico-políticas y antropológico-culturales. 

                  En este contexto complejo y atravesado por amenazas de un alcance global como la que enfrentamos, la filosofía se halla en una situación propicia para integrar un enfoque interdisciplinar que permita hacer inteligible los profundos cambios culturales, sociales y políticos a los que estamos asistiendo. Mediante el diseño de tal perspectiva integradora —que coordina las aportaciones de las ciencias sociales con la filosofía social y la filosofía política normativa—, esperamos poder mostrar la potencia del pensamiento filosófico como “saber universal” o totalizador, su capacidad para arrojar luz ante un presente atravesado por diversas tensiones y su disposición a recuperar el punto de vista de una historia cosmopolita.

 

 

Economic rationality, political ecology and globalization: towards a new cosmopolitan rationality

Abstract:

The 2008 crisis has revealed the "epistemological fragility" of economic models inherited from a neoclassical economic theory. It seems that such models rested on an ideal that does not correspond at all with the "materiality" (in a bioecological sense) of the economic facts, and such disarrangement has a a consecuence a kind of "metabolic stuttering" of the global economy where the growth of some can only exist at the expense of others. The tensions experienced by Western societies suggest that the nature of the crisis that the world has suffered is not cyclical or specifically local (Spanish, European) but systemic and global. Therefore, an eventual exit from that crisis implies thinking globally, in accordance with a new cosmopolitan rationality, and taking seriously the need to correct and reorient capitalism itself as the method of economic organization and the social and cultural logic that has ruled in Euroamerica during the last 150 years.

                  Within this framework of rethinking the fundamentals of the current political-economic order, in order to guarantee the well-being of our societies in the medium term, our hypothesis argues that these different symptomatic phenomena of the collapse of capitalism as a world-system can only be adequately understood (that is, understood in their internal mutual co-determination) if it is possible to show the internal connection that the economy maintains with political ecology, an aspect that remained until very recently as unthinkable in most attempts to offer clues to this incomprehensible present (as well as the internal connection that the economy maintains with the scope of the collective imaginary that in the previous project of this research group we called "politics of subjectivity").

                  In the current upheaval in which we find ourselves —and in the face of the threats imposed by an environment characterized by serious environmental tensions, by the challenge of robotization and computerization and artificial intelligence, by migratory flows, by global warming and by global inequality and injustice—, everything seems to indicate that it is extremely optimistic to count on some of the main cultural, political and civilizational achievements that until recently we believed consolidated. Our diagnosis departs form the conviction that this "systemic exhaustion" forces us to radically rethink for the next decades the assumptions (economic, ecological, geopolitical, cultural, pedagogical) that our civilization took uncritically for granted. That reconsideration cannot be limited to a technological substitution, but must be addressed as a transformation of socio-economic, legal-political and anthropological-cultural structures.

                  In this complex context, crossed by threats of a global scope such as the one we face, Philosophy is in a favorable situation to integrate an interdisciplinary approach that makes possible to make intelligible the profound cultural, social and political changes we are witnessing. By designing such an integrative perspective —which coordinates the contributions of the social sciences with social philosophy and normative political philosophy —, we hope to show the potentiality of philosophical thinking as "universal knowledge" or as a totalizing discourse, and its ability to shed light on a present crossed by diverse tensions and to recover the point of view of a cosmopolitan history.

 

  

 

Antecedentes del equipo de investigación:

Con el propósito de abordar con herramientas adecuadas la naturaleza de la presente investigación, el equipo nuclear que desarrolló el proyecto del que éste pretende ser continuación (“Gobierno de sí y políticas de la subjetividad en el contexto de la crisis de la racionalidad neoliberal”, FFI2016-76856-R) se ha ampliado integrando para el actual a grupos de investigación consolidados cuyos trabajos previos resultan de gran interés para garantizar el éxito de este proyecto. Por un lado, el Grupo de Investigación Transdiciplinar sobre Transiciones Socioecológicas, que desarrolla su trabajo en la Universidad Autónoma de Madrid con Jorge Riechmann como investigador principal junto a otros miembros de este proyecto como Carmen Madorrán, Emilio Santiago y Adrián Almazán. Por otro lado, el escenario actual exige comenzar a pensar y construir alternativas transformadoras que permitan hacer frente a la problemática descrita anteriormente en distintos planos (económico, social, ecológico, etc.). Las organizaciones de la denominada Economía Social, entre las que se encuentran cooperativas, asociaciones de iniciativa social, empresas de inserción, centros especiales de empleo y otras empresas sociales y entidades sin ánimo de lucro, conforman sin duda un laboratorio excepcional para poder comprender la forma y contenido de esas alternativas. Ese es el objetivo del Grupo de Estudios Sociales y Económicos del Tercer Sector (GESES), de la Universidad de Zaragoza y liderado por la catedrática de economía Carmen Marcuello y en el que desarrollan su trabajo miembros del equipo como Ignacio Bretos, Anjel Errasti y Millán Díaz Foncea. Y finalmente incorporamos a la investigadora Astrid Agenjo Calderón, miembro del Grupo de Investigación del PAIDI Economía Ecológica, Feminista y Desarrollo (SEJ-507) de la Universidad Pablo de Olavide liderado por la catedrática de Economía Lina Gálvez Muñoz (en la actualidad por excedencia por cargo público).

El trabajo de todos esos investigadores viene insistiendo en que ese “agotamiento sistémico” del que parte nuestro diagnóstico obliga a repensar de manera radical para las próximas décadas los supuestos (económicos, ecológicos, geopolíticos, culturales, pedagógicos) asumidos acríticamente en nuestro actual horizonte civilizatorio, un replanteamiento que no puede circunscribirse a una operación de sustitución de tecnologías, sino que debe ser entendida como una operación de transformación de estructuras socioeconómicas, jurídico-políticas y antropológico-culturales y que por ello es necesario pensar bien desde la filosofía (Arenas, en prensa; Aragüés y López de Lizaga, 2012; Aragüés, 2018), la economía social (Bretos, Errasti y Marcuello, 2018 y 2019) y la economía y el pensamiento feminista (Agenjo y Gálvez, 2019;  Rodríguez, Gálvez y Agenjo, 2017; Gil, 2014a; 2014c; 2013; 2014d) o la ecología política (Riechmann, 2014b, 2016, 2014c; Madorrán Ayerra, 2019, 2018a, 2018b, 2018c, 2016; Montoya, Farrés y Arenas, 2018; Fortanet, 2010; Campillo, 2001a, 2001b, 2001c, 2008, 2015, 2018, 2019). A nuestro juicio todo  ello apunta a que hoy más aún que en tiempos de Marx la “ontología del presente” (Aragüés y Arenas, en prensa) exige volver la mirada a la economía y ecología política  (Fogué, 2015, Fogué 2019),, una vez que la modernidad que Marx diagnosticó ha desplegado ante nosotros sus consecuencias planetarias y los efectos sobre la ecología del planeta (Riechmann, 2014b;  Riechmann, 2016; Campillo, 2019).